BERLÍN.- El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, se unió inesperadamente anoche a la reunión que la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Nicolas Sarkozy mantienen en Berlín para limar diferencias y lograr un buen resultado en la cumbre de hoy en Bruselas.
En el encuentro en la sede de la Cancillería de Berlín, los tres se esfuerzan por delinear las bases para el segundo paquete de rescate a Grecia, informaron fuentes cercanas al gobierno germano. Existe una gran probabilidad de que el banquero francés y los dos mandatarios lleguen a un acuerdo respecto al nuevo paquete. Merkel y Sarkozy, que celebraron una reunión de trabajo antes de compartir una cena, organizaron el encuentro a última hora ante la gravedad de la situación. Su objetivo es aunar posturas para poder presentarse con una línea común a la cumbre de urgencia de los 17 jefes de Estado y de gobierno de la zona euro. Según explicó ayer el portavoz de Merkel, Steffen Seibert, Alemania y Francia, los dos países más importantes de la zona euro tienen que lograr un acuerdo. "Si no es así, Europa no avanzará", dijo.
Los líderes de la UE deben encontrar una solución convincente a la crisis de deuda de Grecia en una cumbre el jueves, o la economía global pagará el precio, indicó la Comisión Europea en una advertencia inusualmente sombría. José Manuel Barroso entregó el mensaje mientras funcionarios del bloque monetario de 17 naciones y banqueros intentaban cerrar un paquete de medidas para persuadir a los mercados de que Grecia puede ser salvada de la moratoria, evitando el contagio en el resto de la zona euro. "Nadie debería estar bajo ninguna ilusión: la situación es muy grave. Requiere una respuesta, sino las consecuencias negativas se sentirán en todos los rincones de Europa y más allá", declaró Barroso. (DPA-Reuters)